El verano pasado tuve acceso a numerosos objetos recogidos por los campos de Villacarrillo, testimonios de las culturas ancestrales que tuvieron asiento en su suelo, habiendo seleccionado para esta ocasión los que pertenecen a la cultura neolítica, según se puede ver en las imágenes que ilustran este trabajo. El resto irá saliendo a la luz en futuras publicaciones. Son estos:
5,6 Y 7. Pequeñas cuchillas de silex de la Sierra de las Villas. Medidas entre 4 a 6 cms.
9 Y 10. Cuencos de cerámica cocida de la Sierra de las Villas. Medidas: 17 y 12 cms. de diámetro, respectivamente
El Neolítico supone el tránsito del ser humano de simple depredador y explotador de la naturaleza en estado bruto (sociedad de cazadores del Paleolítico) a productor y creador de recursos. Este tránsito se inició hacia el año 10.000 a. C. y duró el proceso hasta e12.500 a. C., dependiendo de cada región. Es en este período cuando nacen la agricultura y la ganadería, es decir, el cultivo de las plantas y la cría de animales; lo cual constituyó una revolución de la vida social, por lo que implicó de organización del trabajo (sembrar, regar, abonar, recolectar, almacenar, etc), y con ello la vinculación del ser humano a la tierra. Es decir, se produce la sedentarización del hombre y su establecimiento en grupos, en aldeas, y con ello la necesidad de una organización social y el desarrollo de técnicas de trabajo. Así, aparece el arado de madera, la hoz, también de madera, pero con cuchillas de sílex incrustadas, etc. Quiere ello decir que lleva el ser humano dedicado a la agricultura unos doce mil años. Lógicamente, la nueva situación acarreó más riqueza y propició mayor crecimiento demográfico, y la primera llevó consigo la concentración de poder en personas y grupos, y con ello las desigualdades sociales; característica que no existía por lo general en la anterior sociedad de cazadores del Paleolítico. El nacimiento de la agricultura y su actividad complementaria la ganadería supuso la domesticación de especies vegetales y animales salvajes. Entre las primeras estuvieron el trigo, la cebada y la escanda, a partir de dos tipos arcaicos de trigo y esprilla, y legumbres como los garbanzos, lentejas, guisantes, habas y lino. Entre los segundos, el primer animal domesticado fue, como es harto sabido, el perro, con lo que a lo de mejor amigo del hombre debemos añadir, y su más antiguo compañero (procedía del lobo). La oveja y la cabra, derivan del muflón asiático y de una pequeña cabra montés, así como la vaca y el cerdo, derivados del uro y del jabalí, forman los primeros animales domésticos que acompañaron al hombre. Ya se ha mencionado el carácter revolucionario de la época neolítica en el. devenir humano. Para muchos historiadores, esa época marca una aceleración en la evolución social con respecto a las épocas anteriores, que llega y continua en nuestro tiempo. Pero, a pesar de los doce milenios que lleva el hombre como sociedad campesina, es una medida insignificante si tenemos en cuenta que supone menos del 1 por 100 del tiempo que lleva el ser humano como homo sapiens sobre la tierra.
Bibliografía : El Neolítico. Pablo Arias y Ángel Armendariz
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